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Expo Niños y Niñas Productores: una experiencia pedagógica en La Carlota

Expo Niños y Niñas Productores: una experiencia pedagógica en La Carlota

    Un recorrido interactivo por el Centro de Convenciones del Parque Bolívar desvela cómo la infancia venezolana se apropia del conocimiento a través del juego y la ciencia

    La Carlota.- El Centro de Convenciones del Parque Bolívar de la Carlota ha transformado albergar la Expo Niños y Niñas Productores, una iniciativa, diseñada por el Ejecutivo Nacional, que traza un puente entre la juventud venezolana y los motores estratégicos del país con una propuesta de arquitectura pedagógica novedosa, donde los participantes exploran la ingeniería, la petroquímica, la minería y la agricultura regenerativa mediante experiencias inmersivas.

    Con más de 600 recreadores formados técnicamente para guiar a los visitantes a lo largo de 31 estaciones de aprendizaje, el recinto funciona, como un aula abierta donde los conceptos de las grandes industrias nacionales se traducen al lenguaje de la curiosidad.

    Durante este periodo, la alta afluencia de estudiantes ha ratificado el éxito del formato, consolidándolo como un espacio ideal para que conozcan, de primera mano, los procesos productivos.

    Para dar sustento técnico a la muestra, una sólida representación de ministerios e instituciones públicas del Estado venezolano coordina los diferentes ejes temáticos. Cada despacho aporta herramientas didácticas especializadas que permiten a los asistentes comprender el valor de los recursos alojados en el subsuelo y la superficie nacional, estructurando la jornada en sectores bien definidos.

    Instituciones y muestras presentes:

    El circuito está diseñado como un viaje cronológico y tecnológico. La aventura inicia con una inmersión en las raíces energéticas del país a través de la estación El Misterio del Mene. Allí, los niños descubren cómo los pueblos originarios utilizaban el petróleo mucho antes de la era industrial. Posteriormente, la narrativa avanza hacia hitos históricos como el reventón del pozo Barroso II, un pasaje que ayuda a los jóvenes a entender la escala de Venezuela como potencia energética global.

    El segmento central de la feria destaca por su alto componente tecnológico. Equipados con visores de realidad virtual óculos, los estudiantes experimentan el descenso en ascensores geológicos simulados, cruzando las capas de la Tierra hasta alcanzar los yacimientos. Al salir de la simulación, interactúan con maquetas de la Refinería de Paraguaná, donde procesos de alta complejidad química,  como la destilación fraccionada del crudo o la licuefacción del gas, se vuelven comprensibles al conectarse directamente con la manufactura de objetos cotidianos como juguetes, textiles y combustibles.

    «La Expo Feria es fundamental para nuestros estudiantes, dado que ayuda a fomentar el conocimiento y propiciar ideas para que los niños comprendan de dónde provienen los productos que utilizamos en el día a día, generando el interés de iniciarse en la investigación». Comentó, Esmeralda Delgado, docente.

    El recorrido se extiende hacia la minería sustentable y la soberanía alimentaria. Los visitantes operan maquetas de minería subterránea para descifrar la utilidad del hierro, el oro y el carbón, mientras aprenden sobre la preservación de los acuíferos. En paralelo, el eje agrícola enseña técnicas de abono orgánico y rotación de cultivos, reforzando la idea de que la producción industrial contemporánea es inviable si no respeta el equilibrio ecológico.

    Una de las estaciones más concurridas es La perforadora, en ella, bajo la estricta supervisión de personal técnico calificado, los niños suben a un modelo a escala de una torre de perforación y rehabilitación de pozos, aprendiendo las tareas rutinarias de mantenimiento y sustitución de piezas operativas.

    «Durante el recorrido los chicos tienen la oportunidad de subir a un modelo de perforadora de rehabilitación, la cual brinda mantenimiento a los pozos al limpiarlos y cambiar los repuestos descompuestos». Expresó, Ghylari Morgado, recreadora.

    La asimilación del aprendizaje se evidencia en las reacciones inmediatas de los participantes, quienes descubren con sorpresa el origen de los insumos que marcan su rutina. «Lo que más me sorprendió del petróleo es cómo se hacen los cauchos y muchas cosas más, como también la misma camisa que llevo puesta», comentaba uno de los escolares tras salir de la simulación petroquímica. Por su parte, el niño Moisés Izarra descubrió un nuevo sueño al manifestar con emoción que: «Estoy feliz de estar en la Expo y, cuando sea grande, quiero estudiar en la Universidad de los Hidrocarburos».